La familia Cyprinidae. Parte II. Los barbos. Puntius conchonius. El popular “Barbo rosa”.

Publicado en acuariofiliacubana.cubava.cu el 6 de agosto de 2017 y actualizado el 12 de abril de 2018.

Los barbos, son un numeroso grupo de peces ovíparos, casi todos con barbillas (de ahí su nombre), representados en el mercado cubano por aproximadamente siete especies, algunas de ellas con más de una variedad. Han existido otras con las que, lamentablemente, ya no contamos como: Barbus nigrofasciatus (Barbo de cabeza púrpura o Rubí negro), Barbus oligolepis y la más reciente de las pérdidas, el Barbus padamya (Barbo Odesa o Barbo Ticto): sobre ellos prepararemos un artículo más adelante.

Para este género, según los diferentes autores, se emplean dos términos: Barbus y Puntius, siendo este último el más actualizado.

Puntius conchonius. El popular “Barbo rosa”.

El más conocido de los barbos es el Puntius conchonius, bajo el nombre común de “Barbo rosa”, aunque también puede ser nombrado “Barbo rojo” o “Barbo rosado”.

Es un pez robusto, que necesita un acuario bien plantado y con espacio para nadar, lo que suele hacer con marcada frecuencia en los niveles medios del acuario. Muy activo y aunque en ocasiones pudiera mordisquear las aletas de otros peces, no lo consideramos un pez agresivo. Entre las ventajas de esta especie, está su amplio margen de tolerancia en cuanto al tipo de agua y la temperatura. Sin dudas, una especie fuerte, adaptable, que necesita gran cantidad de alimento y de oxígeno, pero está entre los mejores candidatos para el principiante que por primera vez se dispone a instalar un acuario.

Esta especie, muestra un marcado dimorfismo sexual, otra de las ventajas que ofrece al aficionado inexperto que se interesa por aprender a distinguir el sexo de sus peces. Puntius conchonius tiene grandes escamas, de color gris metálico a verdoso en las hembras y que, en los machos, en la medida que se hacen adultos adquieren una tonalidad rosada que llega a rojo cuando estos especímenes despliegan todo el esplendor de su librea durante el cortejo, apareamiento y la puesta. Las aletas dorsal, anal y ventrales de estos machos, adquieren, en mayor o menor medida, remates de color negro.

Como se aprecia en las imágenes, en la variedad amarilla de Puntius conchonius la coloración de las hembras varía al amarillo oro y la de los machos hacia el naranja intenso o el bermellón.

Debemos aclarar que, debido a los constantes cruzamientos de estas dos variedades (rosa y amarilla), aparecen en el mercado ejemplares híbridos con sus colores muy deprimidos e incluso, con manchas negras en el cuerpo, atentando sensiblemente contra la apariencia de los peces.

Con el tiempo se han obtenido nuevas variedades de este hermoso pez: amarilla, velífera y dorada de escama perlada; esta última introducida recientemente en Cuba entre los años 2012-2014, pero con exigua presencia en el mercado. No tuvo aceptación entre los criadores, los comerciantes y los acuaristas en general. Debemos confesar que, cuando vimos los peces importados no nos motivó el interés inmediato de obtenerlos, aún no pensábamos en abrir este blog, pasó el tiempo y se nos ha dificultado el poder localizarlos para obtener ejemplares que nos permitan brindarles las imágenes. Trabajaremos en ello y cuando resulte posible, actualizaremos este material.

Por último, le comentamos que, si desea incursionar en la reproducción de peces ovíparos, aquí tiene uno de sus mejores candidatos para su iniciación. Basta con un acuario mediano con una parte poblada de plantas de tallo como: Elodeas, Cabombas, Ceratophyllum, Myriophyllum, etc. y una pareja adulta, bien alimentada y no menor al año de edad, que depositará sus huevas entre el follaje y deberá ser retirada una vez concluida la puesta. En pocas horas eclosionarán estas huevas para convertirse en voraces alevines que crecerán de prisa: vale la pena intentarlo.

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