Dentro de la familia Poeciliidae, aparecen varias especies del género Gambusia, que se deriva del término cubano, “Gambusino”, que significa “nada” y tipificadas por la Gambusia punctata.
Comenzaremos por abordar a Gambusia puncticulata, conocida, como todos los miembros de la familia, por el nombre común de “Guajacón” y también como “Gambusia del Caribe”. Es una especie que se encuentra en toda Cuba, incluida la Isla de la Juventud; igualmente reportada en Jamaica, Bahamas y las Islas Caimán.

Dentro de los representantes de la familia es la que consigue la mayor abundancia, seguramente debido a su gran adaptabilidad que le posibilita habitar lagunas, ríos, arroyos, canales, embalses y otros depósitos de agua dulce o salobre, estancada o de poca corriente, con o sin vegetación e incluso, con cierto grado de contaminación.

Presenta un cuerpo ancho, de coloración dorsal verdosa, laterales azul brillante y vientre amarillento. Sobre el matiz azulado de sus flancos, se esparcen irregularmente, puntos negros, de tamaño variable que se extienden, más pequeños, a las aletas dorsal y caudal. En los machos, las aletas son de coloración amarillo o naranja y el gonopodio alcanza casi un tercio de la longitud de su cuerpo.

A partir de las repetidas colectas que hemos realizado durante años, hemos comprobado, que las hembras pueden crecer hasta algo más de los siete centímetros y los machos poco más de cuatro.
Es una especie carnívora, con una dieta basada en la ingestión de organismos vivos, con gran preferencia hacia las larvas de insectos como los mosquitos, lo que la acredita como excelente biorreguladora. También consume materia orgánica, insectos, crustáceos, peces pequeños y plantas.
Son peces ovovivíparos, de rápido crecimiento, que pueden reproducirse con facilidad en cautiverio, pero, poco adecuados para la convivencia con otras especies.
La madurez sexual la alcanzan entre los tres y los cuatro meses de vida, con un período de gestación que ronda los veinticuatro días y un número de crías variable entre una y cuatro decenas por vez.

Los ejemplares que aparecen en las imágenes, excepto las crías que nacieron en cautiverio, han sido colectados en la cuenca baja del “Arroyo Batey del medio”, conocida como “La chorrera” en la localidad de Centeno, municipio Yaguajay, al norte de la provincia de Sancti Spíritus, con la colaboración del estudiante de secundaria básica Yasiel López López.











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