La familia Cichlidae. El Microgeophagus Ramirezi.

Publicado en acuariofiliacubana.cubava.cu el 6 de septiembre de 2017.

Microgeophagus Ramirezi, a pesar de los avances de la acuariofilia mundial, sigue siendo uno de los peces más notorios, bellos y demandados. Se le conoce por disímiles nombres comunes, entre ellos están “Ciclido enano Ramirez”, “Ciclido Mariposa” y “Ramirezi”, como lo conocemos en Cuba.

Con el paso de los años, como muchas otras especies, estos   coloridos peces han sido objeto de manipulación genética con excelentes resultados. A nivel global, se comercializan las variedades: “Ramirezi Velo” con amplias aletas, “Ramirezi Balón” con el cuerpo regordete típico de la modalidad, “Ramirezi Gold” (dorado) y una variante de mayor talla nombrada “Ramirezi Jumbo” o “Ramirezi XL” capaz de crecer hasta los diez centímetros en el caso de los machos, pero en Cuba, hasta el momento, debemos conformarnos con dos únicas variedades: la especie original también llamada “salvaje” y el “Ramirezi azul”. Sobre ambos casos estaremos comentando entre este y un próximo artículo.

El Microgeophagus Ramirezi como talla promedio, en condiciones ideales para estos peces, puede llegar a medir siete centímetros en el caso de los machos y como máximo cinco las hembras.

Su apariencia, mantiene las características básicas de la familia: cuerpo aplastado por los laterales, vientre redondeado y una extendida aleta dorsal que termina en una punta mucho más desarrollada en los machos.

De coloración base dorada, con múltiples manchas azul brillante que organizadas en líneas horizontales colman el cuerpo y sus aletas; otras mayores aparecen dispersas en la cabeza y el labio superior. Los opérculos y la parte alta del vientre de color amarillo cromado. Varias bandas verticales oscuras se hacen más o menos visibles en dependencia de algunos factores como la iluminación, la decoración del acuario, la temperatura y el estado anímico de los peces, por lo que muchas veces solo se aprecian una o dos manchas ovales en la mitad superior del cuerpo y la siempre presente banda que cruza la cabeza atravesando el ojo de iris rojo carmín.

 

Los radios de la aleta dorsal están rematados en rojo, excepto los tres primeros que son negros.

Mientras estos peces son juveniles, solo una mirada muy experta podría atreverse a precisar los sexos, pero cuando alcanzan la madurez, en la especie se hace evidente el dimorfismo sexual.

El primer indicio lo aporta la coloración más intensa que van adquiriendo los jóvenes machos que acabarán creciendo más que las hembras, con un porte más estilizado y el alargamiento de los tres primeros radios de la aleta dorsal, esto último no siempre va a ser así.

Por su parte, las hembras adquieren una tonalidad rosada en el vientre y cuando están aptas para la reproducción sus vientres se engrosan.

 

Comen de todo, con marcada preferencia hacia pequeñas presas vivas: alevines de otros peces, pequeños renacuajos de rana, Tubifex, etc. que podemos combinar con alimentos secos y congelados a partir de dos comidas diarias.

Sus hábitos son típicos de los ciclidos, territoriales y gustan de procurarse un refugio, del que salen  y al rato regresan. Cuando nadan suelen hacerlo entre el fondo y media agua aunque si conviven con peces de su talla o algo más que no los agredan subirán a alimentarse hasta la superficie del acuario.

Como los machos son muy territoriales, salvo acuarios muy grandes, debe colocarse uno solo junto a una o varias hembras.

Una adecuada decoración, basada en  abundante vegetación, piedras y raíces con una zona central libre para la natación de los peces, proporcionará a nuestros Ramirezis un entorno propicio para su buen desarrollo y longevidad.

En un próximo artículo abordaremos la variedad azul de esta bella especie de pez.

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