Poecilia reticulata (Sinónimo) Lebistes reticulata. El “Guppy”. Parte I.

Publicado en acuariofiliacubana.cubava.cu el 24 de septiembre de 2018.

 

Los “Guppys” son peces que gozan de gran popularidad entre muchos por su aparentemente fácil reproducción, eso no quiere decir que no sean subestimados por otros tantos. Más allá de los criterios; es un pez que, junto al “Betta” y el “Goldfish”, ha sido de los más intensamente sometidos a artificiales crianzas y como resultado de sus múltiples cruzamientos se han conseguido variedades que en poco se asemejan a su forma salvaje; donde este pez es, por mucho, menos vistoso en su forma y su color, de fondo gris con reflejos verdosos.

Esa pobre coloración, responde a una de las razones evolutivas que permiten la supervivencia de la especie: el “camuflaje”, que posibilita escapar al ataque de sus depredadores. Un ejemplar de “Guppy”, de los que acostumbramos a mantener en nuestros acuarios, de ambos sexos, no podría sobrevivir en un hábitat natural; su colorido y desarrolladas aletas los convertirían en presa fácil.

Si observamos las características morfológicas y cromáticas de las hembras y sus crías, las hace prácticamente invisibles en su entorno; entonces, al predador le resulta más fácil divisar y capturar a los machos que seguramente ya habrán dejado garantizada su descendencia en algunas hembras.

Estos peces, criados en cautiverio, a salvo de los depredadores, desarrollan atributos formales que enfatizan su belleza. Comienza, así, su largo y cautivador camino genético.

La cantidad de variedades obtenidas es muy amplia y solo expondremos algunas de ellas: Espadas, Cortas y Largas.

Durante las dos primeras semanas de vida, los alevines son hermafroditas. A partir de entonces, se inicia todo un proceso de producción de secreciones sexuales que, según la proporción de estrógenos (femeninas) y andrógenos (masculinas), presentes en cada pececito, dependerá el desarrollo de la estructura de sus órganos reproductivos: como macho o como hembra.

Más allá de lo expresado desde la introducción al tema, dentro de los peces ovovivíparos, los Guppys, requieren de un cuidado especial que demanda mucha dedicación de quienes los crían. Para obtener ejemplares bellos y saludables es fundamental tener en cuenta que el crecimiento de los juveniles se realiza en tres etapas; desde el nacimiento hasta los nueve meses de vida.

Aunque pueden vivir un máximo de tres años, raras veces rebasan los dos y durante los cuatro primeros meses de existencia, el énfasis de su crecimiento se concentrará fundamentalmente en el cuerpo, que alcanzará dos tercios de la máxima longitud que puede alcanzar la especie, mientras que la cola escasamente una tercera parte.

Si en este período preliminar de sus vidas, los peces no disponen de las condiciones idóneas para su buen desarrollo, junto a una adecuada alimentación, difícilmente, cuando alcancen la adultez, serán ejemplares con la talla y características deseadas.

Las hembras, añaden una problemática adicional. Si quedan gestadas antes de los cuatro meses de edad, no solo resulta inapropiado que esto suceda antes de estar lo suficientemente aptas para reproducirse, una vez transcurridos los seis meses de vida, sino, además, sucederá que en lo adelante solo crecerán dos o tres veces el tamaño alcanzado hasta su primer contacto con los machos; es por eso que se impone separar por sexo a los jóvenes Guppys y colocarlos en acuarios separados antes de que esto suceda.

La segunda etapa se prolonga hasta los seis meses y es donde la aleta caudal (cola) desata su mayor ritmo de crecimiento y llega a alcanzar casi su talla definitiva, que se completará a los siete meses. Por su parte, la aleta dorsal ha iniciado su desarrollo y se acerca a los dos tercios de su talla definitiva, que conseguirá cumplida la tercera etapa del crecimiento a los nueve meses de edad.

 

Estos conocimientos no solo confieren importancia a quienes los crían; también son valiosos para aquellos que acuden al mercado para adquirirlos. Pertrecharnos de ellos, nos permite saber si nos ofertan peces viejos o jóvenes; si han sido criados bajo los parámetros requeridos por la especie o no y, por tanto, deducir cuáles de los ejemplares disponibles podrán llegar a convertirse, en un futuro cercano, en los hermosos peces Guppys que deseamos tener.

Volveremos sobre el tema.

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