Los peces autóctonos de Cuba. La familia Poeciliidae. Del género Limia, la Limia vittata

Publicado en acuariofiliacubana.cubava.cu el 14 de marzo de 2019.

Resulta lamentable, el hecho, de que mayoritariamente, los cubanos manifiesten su indiferencia y/o menosprecio por las especies autóctonas de peces. Esa expresión tan común de ¡son guajacones! Sinónimo de ¡no tienen importancia! es incorrecta, injusta y perjudicial. Contrario a esa realidad, nuestros “guajacones” son especies valiosas para la estabilidad de los ecosistemas dulceacuícolas, naturales y artificiales; exponentes de nuestro patrimonio natural y aleados de nuestra salud, por solo citar algunos ejemplos.

Limia, es uno, de las cuarenta decenas de géneros que integran la familia Poeciliidae, palabra derivada del latín “limus” que en castellano enuncia “barro”, haciendo alusión a las especies limívoras, consumidoras de detritos, aunque también ingieren organismos vivos como larvas de insectos, y cuenta con una veintena de especies.

En Cuba tenemos la Limia vittata, autóctona y conocida internacionalmente como: “Limia cubana”, “Limia anillada” o “Molly cubana”, entre otros nombres comunes.

Muestra un cuerpo alto y robusto. De coloración general pardo-olivácea y vientre blanquecino. Según la descripción general de la especie, en las hembras deben aparecer puntos negros en los costados, debido a los bordes de sus escamas, pero, se capturan ejemplares con una amplia diversidad cromática y en el patrón de puntos; se han colectado varias variantes de la especie, algunos ejemplares con grandes manchas negras de colocación variable y caprichosa.  Todas las aletas son traslúcidas y algunas levemente punteadas. Pueden crecer hasta los diez centímetros de longitud total y, a veces, más.

En los machos, más pequeños, entre cinco y seis centímetros, pueden ser apreciadas unas líneas verticales, irregulares, más oscuras y las aletas son de un matiz amarillo-naranja con nítidos puntos negros, en el caso de las ventrales, agrandadas y modificadas. Su gonopodio es corto.

Limia vittata es un endémico cubano, con amplia distribución en Cuba e Isla de la Juventud. Pueden habitar en arroyos, ríos, lagunas, embalses, canales y otros depósitos de agua dulce, pero, además de la amplia gama de acuatorios nombrados, puede encontrarse en presas y reservorios salobres.

Son fáciles de reproducir en cautiverio. Ovovivíparos y muy prolíferos. Pueden alumbrar varias decenas de crías y las hembras adultas hasta cien descendientes cada treinta o cuarenta y cinco días, como promedio.

Los ejemplares que aparecen en las imágenes, excepto las crías que nacieron en cautiverio, han sido colectados en la cuenca baja del “Arroyo Batey del medio”, conocida como “La chorrera” en la localidad de Centeno, municipio Yaguajay, al norte de la provincia de Sancti Spíritus, con la colaboración del estudiante de secundaria básica Yasiel López López.

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